Comisin Cvica de Alicante

para la Recuperacin de la Memoria Histrica

Concurso de Poemas



Aquellos almendros

Mercedes Rodríguez García-Olías
Briznas de lamento para nutrir desconsuelos,
¡qué parco alimento de nueve mil almas
sin otro sustento, sin otro refugio
que no fuera luna, que no fuera cielo!
Brotes de rencor, rostros pisoteados,
hambrientos de amor, de dolor cuajados.

El recuerdo torvo de aquellas jornadas
de infierno y abrojos, cubre como un manto
los tiernos retoños, se escuchan pisadas
susurros de miedo, gemidos de hielo.
Heces, amarguras y muertes tempranas,
aluvión de balas, paredones tercos
preñaron la tierra, rozaron el alba,
cascadas de tiempo derramó la luna,
y luego, silencio, pérfido silencio.

¿Quién vino a cosechar el fruto triste
de aquellos almendros?.
Después del silencio de la etapa oscura
savias nuevas se alzaron de los años negros,
en las viejas raíces, nuevas voces nacieron,
soplaron más benignos vientos
y cinceló la noche mil quinientas lunas
en su vientre inquieto.

Vástagos nacieron de aquellos almendros
fueron transportados allende el olvido,
más allá del viento, más allá del llanto,
y paren ahora ya ancianos rugosos,
un joven edén, un canto de violetas sueños,
sin paredes ni fusiles, sin batallas
ni dolor en las entrañas,
sin labios mordidos ni ojos que lloran
sino labios nuevos, ojos que sonríen,
manos que modelan el alba de otra Historia.


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