Comisión Cívica de Alicante

para la Recuperación de la Memoria Histórica

Acerca de la Comisión Cívica de Alicante

Llegaban por todos los caminos, llegaban huyendo del terror fascista que asolaba España. Llegaban cansados, sucios, abatidos, para refugiarse en el puerto de Alicante y allí escapar de la bárbara represión que llegaría poco después.

Llegaban en camiones, en carros, en bicicletas , a golpe de calcetín, de espardeña . Llegaban huyendo del franquismo; de esa enfermedad que nuestra sociedad ha sufrido durante más de cuarenta años, hemos de liberarnos ya de ese terrible virus del que aún hay muchos contagiados.

Amigos y amigas, llegaban de todas partes, por todos los caminos; habían perdido el pan, la paz, el hogar, la convivencia, la libertad, habían perdido la escuela, habían perdido el desarrollo social, pero les quedaba y nunca los perderían , sus principios.

Mantuvieron hasta el último momento bien alta la dignidad , mantuvieron la lealtad a la República legítima y en este punto hay que decir, ¡cuidado!, la memoria histórica revisa también un instrumento tan importante como es el lenguaje y encuentra una frase acuñada interesadamente que habla de dos bandos. Nunca en la Guerra Civil hubo dos bandos, hubo una banda de traidores Generales y de civiles traidores que pagaron la rebelión. Hubo una banda y hubo unos defensores de una República legítima votada en las urnas por todo el pueblo . Cuando decimos dos bandos , estamos mancillando la memoria de aquellas gentes. Hubo una banda y una República legítima .

Por esa República legítima trabajamos, para rescatar y recuperar, no la dignidad , que nunca la perdieron , sino su memoria ; para honrarlos como se merecen , algo que ya se debería haber hecho hace muchos años y que nadie ha querido hacer , por ese temor , por esos obscuros y viscosos tremendos temores que les corroen.

Llegaron miles hasta el puerto de Alicante y aquí, acorralados por la artillería italiana, algunos consiguieron un pasaje en los pocos barcos que lograron zarpar de estas aguas pero los más, fueron hacinados en la Plaza de Toros, en cines, y sobre todo en el tristemente famoso Campo de los Almendros.

Un campo improvisado, sin agua, sin más víveres que los frutos de los árboles. Los que consiguieron sobrevivir a esos días fueron trasladados al terrible campo de concentración de Albatera.

En estos lugares es donde ésta Comisión Cívica pretende dejar izado el recuerdo a todos ellos, esa es nuestra deuda.

Queridos amigos y amigas gracias por vuestra colaboración, por vuestra entrega, mantenéis como mantuvieron aquellos republicanos y republicanas , mantenéis los principios, mantenéis la dignidad, mantenéis la solidaridad, con ella contamos, con ella seguiremos adelante, pese a quien pese, con ella, de verdad, elevaremos esos monumentos que nos hemos propuesto , ¡lo lograremos!, más tarde o más temprano ¡lo lograremos!, porque así quiere el pueblo y así se expresa la voluntad del pueblo , mientras tanto, sigamos adelante, sigamos adelante con este grito, de memoria y de presente:

¡Viva la República!.